Trabajaste en la CVG o en una de sus empresas, te fuiste del país y ahora quieres saber qué te corresponde. La respuesta corta: hacen falta cinco documentos, y cuatro de ellos se pueden empezar a mover sin poner un pie en Puerto Ordaz. El quinto es el que suele trancar todo.
La Corporación Venezolana de Guayana nació el 29 de diciembre de 1960, por el decreto número 430 publicado en la Gaceta Oficial 26.445, durante el gobierno de Rómulo Betancourt. Su primer presidente fue el general Rafael Alfonzo Ravard. No es una fábrica: es una corporación paraguas que coordina el desarrollo industrial del sur del país y tutela a un grupo de empresas.
Eso explica una confusión que aparece todo el tiempo. Mucha gente dice «yo trabajé en la CVG» cuando en realidad su contrato estaba con una de las empresas tuteladas. Y esa diferencia decide a qué puerta hay que tocar. Estas son las más conocidas:
| Empresa | A qué se dedica |
|---|---|
| CVG Ferrominera Orinoco | Explotación de mineral de hierro (creada en 1975) |
| CVG Venalum | Aluminio primario (1973) |
| CVG Alcasa | Aluminios del Caroní (1967) |
| CVG Bauxilum | Bauxita y alúmina (1978) |
| CVG Carbonorca | Ánodos de carbón para la industria del aluminio (1987) |
| CVG Minerven | Oro |
| Sidor | Siderúrgica del Orinoco (1964) |
La lista es más larga: también aparecen Cabelum, Alucasa, Conacal, Rialca, Comsigua y Tecmin, entre otras. Hoy la corporación está adscrita al Ministerio del Poder Popular de Desarrollo Minero Ecológico e Industrias Básicas, que la reconoce como uno de sus entes adscritos. Si tu recibo de pago decía «CVG Venalum» y no «CVG», tu reclamo empieza por Venalum.
Sea un cálculo de prestaciones sociales, una jubilación o una simple certificación de antigüedad, la carpeta es casi siempre la misma:
Antes de escribirle a nadie, entra a la cuenta individual del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales y mira cuántas semanas aparecen registradas a tu nombre. Ahí se ve, patrono por patrono, lo que efectivamente se cotizó. Es un trámite en línea, gratuito, con tu número de cédula.
Si faltan periodos, ya sabes por dónde empieza tu caso: no es un problema de cálculo, es un problema de registro. Y se reclama por otra vía, no en la taquilla de la empresa. Puedes ver también cómo funcionan los pagos al IVSS para entender qué debía declarar tu patrono y cada cuándo.
El mismo razonamiento aplica a las utilidades y el bono vacacional: son conceptos distintos de las prestaciones, se calculan aparte y se reclaman aparte. Meterlos todos en el mismo saco es la forma más rápida de que te devuelvan la carpeta.
La vía habitual para la diaspora es el poder. Se otorga ante el consulado venezolano del país donde vives, a nombre de un familiar o de un abogado de confianza en Venezuela, que queda autorizado a firmar y retirar por ti. Los consulados de Venezuela en España, Francia y Alemania publican en sus páginas los requisitos y las tasas, y esas tasas no son iguales en todos los países: hay que mirar la del consulado que te toca antes de pedir la cita.
El segundo pilar es la apostilla. El servicio de apostillas del Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores permite legalizar documentos venezolanos para que tengan validez fuera, y funciona con cita previa y pago anticipado. Es lo que convierte un papel venezolano en un papel utilizable en Estados Unidos o en Europa, y al revés.
| Si vives... | Por dónde empiezas |
|---|---|
| En Venezuela | Directo a la oficina de recursos humanos de la empresa |
| En el exterior, con familia allá | Poder ante el consulado a nombre de un familiar |
| En el exterior, sin nadie de confianza | Poder a un abogado laboral en Ciudad Guayana o Caracas |
El ministerio publica dos direcciones oficiales de la corporación:
Ojo con un detalle que ahorra viajes: si tu contrato era con una empresa tutelada, la carpeta se introduce en esa empresa, no en la sede de la corporación. La sede de Altavista coordina; no lleva la nómina de cada filial. Si no recuerdas el nombre exacto de tu empleador, el Registro Nacional de Entidades de Trabajo te ayuda a ubicar la razón social correcta.
Cuando una empresa no responde o niega el reclamo verbalmente, el paso siguiente no es insistir por teléfono. Es introducir el reclamo en la Inspectoría del Trabajo del estado donde prestaste servicio. Allí queda un expediente escrito, se cita al patrono y ese expediente es lo que sirve después si el caso llega a tribunales.
El Ministerio del Trabajo es el organismo que engloba esas inspectorías, y conviene revisar sus canales antes de trasladarse. Para el marco legal de fondo, la Gaceta Oficial y las sentencias del TSJ son las dos fuentes que un abogado va a citar, y ambas se consultan en línea.
Un apunte para quien piensa volver: si además tienes pendiente el registro militar desde el exterior o el pasaporte, agrupa las citas. Cada viaje a una oficina venezolana cuesta tiempo y traslado, y muchos de estos trámites comparten los mismos requisitos de identidad.
En 1960, el 29 de diciembre, mediante el decreto número 430 publicado en la Gaceta Oficial 26.445.
En CVG Venalum, la empresa que aparece en tu contrato, no en la sede de la corporación en Altavista. La sede coordina, pero no lleva la nómina de cada filial.
La cuenta individual del IVSS. Se consulta en línea con la cédula y muestra las semanas cotizadas registradas por cada patrono.
Es una empresa del Estado fundada el 29 de diciembre de 1960 por el decreto número 430, publicado en Gaceta Oficial 26.445. Coordina el desarrollo de la región Guayana y tutela a un grupo de empresas del hierro, la bauxita, el aluminio y el oro, entre ellas Ferrominera Orinoco, Venalum, Alcasa, Bauxilum, Carbonorca y Minerven.
Según el Ministerio de Desarrollo Minero Ecológico e Industrias Básicas, la sede principal está en el Edificio Sede CVG, Avenida Guayana con Carrera Cuchivero, Altavista, Puerto Ordaz, estado Bolívar. La oficina de Caracas queda en la Avenida La Estancia, Edificio General, piso 2, urbanización Chuao.
Sí. La vía habitual es otorgar un poder ante el consulado venezolano del país donde vives, a nombre de un familiar o de un abogado de confianza en Venezuela. El consulado cobra tasas propias que varían de un país a otro, así que conviene consultarlas antes de pedir la cita.
La cuenta individual del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales se consulta en línea con el número de cédula. Allí aparecen las semanas cotizadas registradas por cada patrono. Es el primer papel que conviene revisar, porque un periodo trabajado que no aparezca ahí hay que reclamarlo aparte.
El paso siguiente es la Inspectoría del Trabajo del estado donde se prestaron los servicios. Allí se introduce el reclamo laboral, se cita al patrono y queda constancia escrita del trámite, que es lo que sirve después si el caso pasa a los tribunales laborales.