Un temblor no avisa. En Caracas la tierra ha temblado antes y volverá a hacerlo. Lo que hagas en los primeros diez segundos decide si sales ileso o no. Este video de 30 segundos te lo resume, y aquí te lo explicamos paso a paso.
▲ Dale play (30 segundos). Se entiende igual sin audio, con los subtítulos.
La capital está construida sobre fallas geológicas activas. No es teoría: la noche del 29 de julio de 1967, un sismo de magnitud 6,5 a 6,7 sacudió a Caracas durante apenas 35 segundos y bastó para derrumbar varios edificios y dejar cientos de muertos. Ese terremoto fue tan grave que a raíz de él nació Funvisis, la fundación que hoy vigila la actividad sísmica del país.
El punto clave es sencillo: nadie puede predecir el día ni la hora de un temblor. Por eso la única defensa real es saber exactamente qué hacer cuando empiece a moverse el piso.
Funvisis lo resume en una idea: mantén la calma y no corras. Correr durante el movimiento es una de las causas más comunes de heridas y caídas. En vez de eso:
Aléjate de las ventanas, de los espejos y de todo mueble alto que pueda caerte encima. Si estás en la calle, busca un espacio abierto y quédate lejos de edificios, postes, vidrios y cables eléctricos.
Cuando el movimiento se detenga, revisa si tú o alguien cerca está herido. Prepárate para las réplicas, que suelen ser más débiles pero pueden llegar en cualquier momento. Cierra las llaves de gas y de agua si detectas fugas, no enciendas fósforos ni velas, y escucha la radio o los canales oficiales para recibir instrucciones. Lo ideal es tener listo desde antes un plan familiar y una mochila de emergencia con agua, linterna, documentos y medicinas básicas.
No. Funvisis recomienda no correr durante el movimiento: la mayoría de las heridas ocurren al intentar salir. Agáchate, cúbrete bajo algo firme y agárrate hasta que todo pare.
Sí. La ciudad se asienta sobre fallas geológicas activas y ya vivió un terremoto destructor en 1967. Por eso conviene tener siempre un plan de emergencia.
Agua, una linterna con pilas, copia de tus documentos, algo de dinero en efectivo, un botiquín básico y las medicinas que tomes a diario. Tenla lista antes de que la necesites.